viernes, 4 de noviembre de 2016

LOS TITOS DE BUSTILLOS SON DUROS DE COCER, CON AGUA DE GOTERAS DICEN QUE CUECEN BIEN.




          En pleno centro de la ciudad nos encontramos a orilla de un coche de la policía. En el interior, varios individuos ataviados con un uniforme cuando menos poco habitual, lo que llama la atención del ojoquetodolove, aka CaradeArdilla.

-        Mamá, ¿de qué van vestidos esos policías?

Algo así, pero dentro de un Citroen. Dos alante y tres atrás. Como el chiste.


En lo que mi mente de madre (con el empanamiento que ello conlleva) tarda en girarse y ver a los susodichos, ella ya había procesado una respuesta:

-        ¡Ah! ¡Ya sé! ¡De tamboriteros!


 
De tamboriteros. Lo normal.
 
Si es que los visten como tamboriteros. Luego pasa lo que pasa.

Ponga un policía tamboritero en su fiesta. O varios. Jolgorio general asegurado.
 

Hijas mías:
Ahora todos juntos:


Al sooon de la gaita y el tamboriiiil vienen los griiiseeeees.




    Princesa CaradeArdilla , hija mía: desde ahora te doy permiso para que cuando seas mayor te abras un blog en el que cuentes todas las rarezas que poblaron tu infancia, particularmente las referidas a tu señora madre.
    Eso sí, tiene que ser un blog serio y bien escrito. Y que haya usufructo, publicación de libro, y demás. Si tienes que meterte con tu madre para lucrarte a base de bien, sea. Pero meterse con una madre paná, es tontería. 






  P. S. ¿Pero tú has visto el link? Que os quejáis de vicio, hijas mías.
Por cierto que la hora que ganamos el domingo pasado (cambio al horario de invierno), me la pasé acabando el libro. Mismamente la risión. Os lo recomiendo. 

 


lunes, 31 de octubre de 2016

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE PEPE.




Plan de tranqui un domingo en casacarné. El Epigrafista está leyendo, cuando CaradeArdilla repara en su libro.

-        “¡Este libro es de Roald Dahl!
 
 
Aquí el libro en cuestión. Aquí unos amigos.

    (Síguese juerga y jolgorio que llaman la atención de CaradeFresa, quien, tras concienzuda observación, replica:)

-        ¡No!, ¡Es de Jose Peper!” (Entonado Jóse Pepér)

 (Síguese más jolgorio acompañado de pertinente fotografiamiento y anotación.)



Hijas mías: ya tenéis la respuesta a porqué a veces me pongo a anotar y hacer fotos aparentemente inexplicables.


P.S. ¿A que mola mi hule nuevo?



 

jueves, 13 de octubre de 2016

DESCONFÍA



Desconfía de la gente demasiado cuadriculada, demasiado sonriente, demasiado buenos días. Ese buenos días que no falla nunca, nunca, ni siquiera el peor día de su vida.

De los que llevan calcetines a rombos.

De los que les incomoda si no eres feliz todo el rato. 

De los que les incomoda si no pareces feliz todo el rato.

De los que no les gusta inventarse palabras.

De los que llevan las llaves del coche en la mano. Y juguetean con ellas.

De los que engañan al amor de su vida. En lo que sea.

De los que engañan al amor de su vida. En lo que sea. (Creo que no basta con decirlo sólo una vez).

De los que han cambiado tanto que no queda ni un mínimo rastro de lo que fueron.

De los que se mueren de risa viendo los porrazos que se dan otros. Y siguen. Y siguen. Y siguen.

De los que no saben encender un fuego.

De los moños demasiado tirantes.

De los que, por defecto, desconfían.



Cuando pones desconfianza en google, la primera imagen que debería salir es esta.

Que se lo ha hecho ella misma. Y tan pichi que va. Dime tú si no es para desconfiar.
Las ojeras son ojeras, leñe.
 
Tanta tontá junta tiene que ser perjudicial para la salud. Para la mental, seguro.

Si, me siento exageradamente guapa, claro, faltaría más. Es un convencimiento tan fuerte que tengo este neceser atiborrado de cambiacaras, para intentar que los "ya" parezcan "todavías". Me rechinan las neuronas de sólo verlo.

Pon esto tu mesa de trabajo y te miraré torvamente de por vida.






Hijas mías: en estos momentos de mi vida creo firmemente en todos y cada uno de los motivos de desconfianza arriba enumerados. Pero también en que es preferible que te engañen a cometer una gran injusticia.