martes, 26 de abril de 2016

SOFISMO ETIMOLÓGICO




Caradefresa, quién sabe porqué:
-        La crema Nivea la inventaron los romanos.

El Epigrafista lo confirma con sus habituales argumentos:
-       Claro hija, viene del sustantivo NIVIS-IS, es decir, nieve. Como la nieve es blanca, así llamaron a la crema, que también es muy blanca.



El sofismo paródico-etimológico epigráfico ataca de nuevo.
 Aún recuerdo su primer embate: 
      -He averiguado de dónde viene macarra. Es del griego, “μαχαίρια”, que quiere decir “cuchillos”. Como el macarra suele manejar navajas o cuchillos ...
Se non è vero, è ben trovato, indudablemente. Y un poco trollatto, también.


Por algún ignoto motivo, me he acordado del padre de Calvin contándole a su hijo que dentro del cajero automático hay un enano que da el dinero por la ranura - ¿Cómo el hombre que vive en nuestro garaje y abre la puerta? – Lo mismo.










No nos engañemos: la realidad es más bien así
(sobre todo que no se enteren las interfectas o estamos apañados)



Hijas mías, nosotros somos asina: encontramos solaz en la etimología. Cuando leáis las de San Isidoro, ni os cuento. La juerga padre.

(Por cierto que me estuve riendo media hora verificando que autores de nuestros días dan por bueno el origen de la palabra puzolana, según el susodicho. Que el pobre tiene disculpa, que vivió en el siglo VII sin Google, sin enciclopedias por fascículos y sin poder preguntar por twitter. No, en serio, casi me parto. Así que lo de la juerga que te puedes llevar no es mentira del todo, hijas mías.
Tendremos que publicar las etimologías de papá, a ver si pica algún incauto…)


viernes, 15 de abril de 2016

MISION IMPOSIBLE II: FATAL ATTRACTION.

Montando el pollo


Las princesas Caradeardilla y Caradefresa están tristes. ¿Qué tendrán las princesas? Los suspiros se escapan de sus fauces abiertas…

Que han perdido la risa, que han perdido el color… (bueno, nunca fueron muy risueñas que se diga, no sé porque iban a tener que serlo ahora precisamente, dí que sí hija, a ver si vamos a tener que estar todo el día como yendo de feria, hombreya, y el que tenga que poner una lavadora semanal de, atención, ROSA, documenta sobradamente la abundancia del color en esta nuestra morada. He dicho.)

Pero se acuerdan de LaBrujaBuena, la echan de menos. Caradefresa, fiel a su estilo, la echa de menos lo más escandalosamente posible. Caradeardilla tiende a ser menos ruidosa y más práctica. Y al mismo tiempo encierra dentro todo un mundo de esas ideas que nunca presumirías en una mente infantil guarnecida por tan afable sonrisa (terror me infunden las adolescencias de estas criaturas, en serio os lo digo).
La cuestión es que, en una de esas sesudas conversaciones derivadas de una sesión de deberes particularmente intensa, estábamos hablando de las islas, islas, de las que están rodeadas de agua por todas partes, y, por aquello de que lo asociaran con algo conocido (por mucho que la Aldea Gala constituya una metafórica isla, que será de soloDiosabequé, pero es innegable, e igual en su día resistiera al invasor, y puede que hasta hoy, no te digo yo que no, pero no me servía como referencia útil a unas mentes altamente impermeables a la alegoría en general y a las metáforas inconcretas en particular), pues se me ocurrió mencionarles que LaBrujaBuena, al despedirse en verano, nos había comunicado su traslado a la isla tal, isla, eso sí, de las isla-isla de toda la vida, con abundancia de líquido elemento en derredor y poco lugar a la confusión, lo cual, ay de mí, contrariamente a mis pedagógicas intenciones, lejos de fijar los contenidos de “sociales”, no hizo sino refrescar en su memoria el recuerdo de la susodicha, ofreciéndome, eso sí, una inesperada y eficaz coartada a su ausencia en nuestras vidas.
(Voy a intentarlo otra vez, a ver si me sale más largo, con más incisos y muchos más adjetivos.)

Caradefresa lloraba. Yo sólo atiné a decirle que qué podía hacer yo, que no podía ir allí y traerla atada. Entonces Caradeardilla pergeña un plan de los suyos.

-        Tengo una idea mamá
-        Oigámosla.
-        ¿Tu sabes qué le gusta a LaBrujaBuena?
-        Pues no tengo ni idea, hija. Recuerdo haberle oído decir que la comida que más le gustaba era el pollo asado.
-        Pues mamá, atamos un pollo a una cuerda. Y pintamos la cuerda de negro, para que no se vea contra el suelo. Ella verá el pollo y querrá ir a cogerlo. Entonces nosotras tiramos de la cuerda un poquito, y ella avanza hacia nosotras, tiramos otro poquito, y venga, así, así… Hasta que llegue aquí.



Cómo atar un pollo para que quede perfecto. Una muestra más de que nunca sabe uno todo lo que tendrá que aprender en la vida.


Ya lo sabes, BrujaBuena, si ves un pollo mismamente atado a una cuerda, síguelo. Al final de la cuerda estamos nosotras.



Caradeardilla, hija mía, recuérdame que te enseñe unos dibujos animados de un coyote y un correcaminos. Ya verás cómo te gustan.


Hijas mías: en lo tocante a deberes, yo, como madre vuestra que soy, os debo una explicación. Y esa explicación que os debo, os la voy a dar: lo de aprender las tablas del 6, del 7 y del 8 en un solo fin de semana y a los siete años, no es cosa mía. A mí también me pareció un disparate, y me consta que vuestras profes opinan lo mismo, pero lo de los planes docentes que les vienen impuestos no tiene nombre. Habéis tenido la mala suerte de sufrir en vuestras carnes los complejos de otros. Por si os consuela, hay suertes peores.
Verbigracia. No se lo digáis a nadie, pero es el día de hoy que yo no me las sé. Y la culpa es de mi colegio, sí, de aquel colegio cuya dirección estimaba que las niñas de ese barrio con que supieran leer y escribir, una cosa de diario, de andar por casa, y hacer sumas y restas como para hacer la compra, iban sobradas. En serio, yo misma lo oí tal cual con estas orejas que se me comerán los gusanos. Si es que unas veces tanto, y otras tan poco.
Que al final seréis fontaneras, o pastoras, o, no lo quiera Dios, ingenieras. Pero no ingenieras-can*, sino fontaneras, pastoras o ingenieras leídas (y capacitadas para comunicarse con el mundo exterior). No es tan preocupante. En serio.

*de todos es sabido que un ingeniero y un perro se parecen. Ninguno de los dos sabe expresarse, pero ambos tienen una mirada inteligente.



jueves, 25 de febrero de 2016

QUE SERÁ SERÁ


Yo no es que sea adivina, ni médium, ni bruja, ni nada. Pero a veces estoy yo tan tranquilamente por mis mundos interneses y me asaltan visiones apocalípticas del futuro que me espera.

          Y no soy tan insensata de ignorarlas.


 Esta podría ser Caradefresa, Caradeardilla, Vaiolet, Ahijada... Cualquiera de ellas. O todas ellas.Fuente




También podría regresar el pasado y darnos un par de tortas espetarnos un inyorfeis de los buenos. 
(¡suéltame pasado!)

Yo no descartaría nada

domingo, 17 de enero de 2016

WINTER IS COMING




La Princesa Caradefresa está aprendiendo una poesía para el colegio.

- “Mamá, hablando de bufandas y mantas
- “Qué
- “Que tengo frío.
- “Pues vete al río.
- “Jo mamá, no me voy al río a estas horas, que hace frío…
(y vuelta a empezar)


          Lo siento, hijas mías. Demasiadas hijas metidas en demasiadas botijas a lo largo de mi infancia, es lo que tiene.
Las reclamaciones al maestro armero. 




                    Despertadme cuando llegue la primavera. (es un saco de dormir, sí)                 (no, no os estoy dando pistas para ningún regalo presente o futuro, ni nada...) 


lunes, 21 de diciembre de 2015

ALLONS ÉPIGRAPHE DE LA PATRIE!



La Princesa Caradefresa, ante los entresijos de la política, intenta aclararse:


-        Mamá, ¿por qué te mandan tantas cartas?
-        Es propaganda electoral
-        ¿Y qué es eso?
-        Eso es mi amiga y tampoco baila Eso es que todos los partidos me mandan cartas porque quieren que les vote a ellos.
-        ¿Y tú a quién vas a votar?
-        Hija, el voto es secreto. No se dice.
-        ¿Y por qué no votas a papá?
   (…espacio para juas, juas, juas…)
-     Porque sólo se puede votar a los que se han presentado para que les voten


En estas interviene Caradeardilla
-        ¡Vota a papá! ¡Papá es el mejor! ¡Hasta sabe francés!

Con semejante argumento, yo no sé cómo se puede perder.


Aquí, otros argumentos de peso.

Dedicado a los que se pasaron 17 horas a pie de urna.